martes, 18 de julio de 2017

Cáncer de parpado

El cáncer de párpados puede afectar los párpados y la región circunyacente. Son más frecuentes en el párpado inferior pero pueden encontrarse en cualquiera de las estructuras que rodean el ojo.

Normalmente aparecen como nódulos indoloros, de aspecto perlado, con pérdida o modificación de las pestañas y del vello cutáneo vecino. Puede haber ulceración, con exudación, rojez y cambio del aspecto de la piel. La aparición de estos signos debe llevar a la práctica de una biopsia.

Al igual que otros tipos de cáncer de piel, el que se genera en los párpados puede ser producto de una excesiva exposición al sol durante la niñez, en particular en personas de piel muy clara.


La forma más común es el carcinoma de células basales o en menor medida el de células escamosas. Ambos se desarrollan localmente y usualmente no se extienden a otras partes del cuerpo. Sin embargo, si no son extirpados totalmente, pueden invadir áreas vecinas y el de células escamosas puede afectar los nódulos linfáticos de cabeza y cuello.

Ambos tipos son de crecimiento lento, pero deben ser erradicados lo más pronto posible. El tumor debe ser extirpado totalmente, minimizando al máximo la cantidad de tejido normal circundante, para conseguir la mejor reconstrucción posible mediante técnicas oculoplásticas.

Hay otras formas, más raras, como el de glándulas sebáceas o el melanoma maligno, que metastasizan otras partes del cuerpo, por lo que deben ser tratados rápidamente de una manera más agresiva por su peligro de expansión.


El tratamiento quirúrgico comporta la extirpación completa del tumor seguida de la reconstrucción de cualquier defecto post-quirúrgico mediante sofisticadas técnicas de cirugía reconstructiva oculoplástica, específicas para cada situación, que han de permitir recuperar la función palpebral de protección del ojo, preservación de la visión y reconstrucción estética satisfactoria.


Con información de… https://goo.gl/ETTdMq

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