viernes, 2 de marzo de 2018

La mirada: el poder de la comunicación no verbal… 2ª parte

Miradas que comunican
La mirada retroalimenta la comunicación. Si nuestro interlocutor nos mira mientras hablamos, lo podemos interpretar como un signo de interés o atención. Pero también sabemos que cuando la gente está procesando mensajes complicados aparta la mirada y mueve los ojos en distintas direcciones, buscando datos, asociando recuerdos, imágenes, sensaciones, sonidos… Estos movimientos de los ojos nos dan mucha información sobre los sistemas de representación de las personas. Son los llamados accesos oculares, estudiados por la Programación Neurolingüística (PNL).


Obviamente, determinados movimientos oculares como el que pasea la mirada por toda la sala, el que mantiene la mirada puesta en el reloj, asociados con una postura hacia atrás o con los brazos doblados, puede significar que estamos aburriendo soberamente a nuestro interlocutor, o que no tiene ningún interés en escucharnos.

La mirada también expresa emociones. Paul Ekman, profesor de psicología de la Universidad de California ha detectado la participación de la mirada en la configuración de seis emociones básicas: la sorpresa, el miedo, el enfado, la rabia, la felicidad y la tristeza.

Miradas que dicen más de lo que pensamos
La mirada indica la naturaleza de la relación interpersonal. Se ha observado en distintas culturas que, generalmente, hay menos contacto visual, tanto por parte de hombres como de mujeres, hacia interlocutores de status más bajo. Así mismo, tendemos a mirar más a las personas que nos gustan, aunque, en algunos casos miramos mucho a aquellos que no nos gustan, es decir, tenemos tendencia a mirar más a aquellas personas con quienes hemos establecido buenas relaciones, que nos caen simpáticas, o que han logrado captar nuestra atención o interés. De esta manera, se consigue una comunicación más persuasiva por parte del emisor…de miradas.



La mirada es el lenguaje de los ojos; ante una señal de interés nuestras pupilas se dilatan- midriasis- y, así, consiguen delatarnos. La timidez, falta de confianza o de habilidades sociales para decir lo que se desea puede ser expresado de modo que se rehuya la mirada hacia el receptor.Sin embargo, la seguridad en uno mismo se transmite a través de una mirada firme y estable.

Una mirada desafiante nos llevará a crear barreras, una mirada de ternura a ser más sensibles, una mirada sostenida demasiado tiempo nos intimidará.Es necesario mirar a los ojos, pero lo suficiente como para no intimidar al otro.De hecho, ¿quién no ha sufrido, alguna vez,  una de esas” miradas que matan”? En el lenguaje coloquial, también son familiares expresiones tales como “me miró con malos ojos” o “con buenos ojos”; “clavamos la vista en algo o alguien”. El aprendizaje social indica que la mirada baja se asocia a la modestia o la sumisión, que hay “miradas limpias” o “turbias”.

Las miradas varían según el marco de referencia, la personalidad de los que miran o el tema de conversación. La sociedad pauta las miradas: es de mal gusto mirar fijamente a extraños en lugares públicos.


Información de… https://goo.gl/Uo86Yo

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