miércoles, 26 de diciembre de 2018

Ojos y emociones: ¿cómo funciona el vínculo entre ellos?


Los ojos reflejan las emociones y, por eso, se dice que son el “espejo del alma”. Muchos científicos han llevado a cabo investigaciones con la intención de probar que las miradas esconden la clave de lo que sentimos las personas.

Según los expertos en Programación Neurolingüística (PNL) los ojos realizan diferentes movimientos dependiendo de la actividad que esté llevando a cabo el cerebro:


Cuando estamos nostálgicos o recordamos algo, los ojos miran arriba a la izquierda
Cuando tenemos proyectos que nos ilusionan o pensamos en el futuro, los ojos miran arriba a la derecha
Cuando algo nos preocupa, los ojos miran abajo a la izquierda
Cuando estamos tristes, los ojos miran abajo a la derecha
Cuando estamos nerviosos, los ojos se mueven a todos lados y no se concentran en nada...

Continuará

miércoles, 19 de diciembre de 2018

¿Por qué tenemos los ojos al frente de la cabeza y no al costado? 2ª parte


Si te das una vuelta por un zoológico podrás notar que los animales pueden separarse en dos grupos, de acuerdo a la ubicación de sus ojos.

En 2005 el antropólogo biólogo Matt Cartmill propuso una idea distinta: la "hipótesis de la depredación visual".

Es decir, lo que más le convenía a los depredadores era tener una buena percepción de la profundidad.

Eso los ayudaba a localizar y capturar su presa, ya fuese un leopardo acechando una gacela, un ave rapaz agarrando un conejo con sus garras o uno de nuestros antepasados primates, atrapando un insecto en la rama de un árbol.


Cartmill pensó que su explicación era la más elegante porque también incluyó otros cambios evolucionarios que son característicos de los primates. Los primates primitivos, por ejemplo, usaban más la vista para cazar que el olfato.

Cartmill consideró que la reducción en su capacidad para oler fue un efecto secundario de la confluencia de los ojos, simplemente porque el espacio disponible para la nariz y sus conexiones con el cerebro se volvió más pequeño.

El neurobiólogo John Allman trabajó a partir de la hipótesis de Cartmill y la expandió para concentrarse en la depredación nocturna.

Y es que no todos los depredadores tienen los ojos al frente de la cabeza.

El aporte de Allman fue sugerir que tener los ojos al frente resultaba beneficioso para criaturas que cazan de noche, como las lechuzas y los felinos, porque pueden absorber más la luz que si los tuviesen a los lados.

Y los primeros primates también cazaban de noche, por lo que su adaptación para la depredación nocturna podría haberle asegurado ojos frontales a todos los descendientes, incluyendo a nuestra propia especie.

El neurobiólogo teórico Mark Changizi propuso una idea distinta.

En 2008 en la publicación Journal of Theoretical Biology presentó la "hipótesis de la visión de rayos X".

En resumen, sostiene que tener los ojos al frente le permitió a nuestros antepasados ver a través de las tupidas hojas y ramas en el hábitat de la selva.

El llamativo título de su hipótesis viene de un fenómeno curioso: "Cuando levantas un dedo verticalmente y fijas la mirada en algo que está mucho más al fondo", señaló, "percibes dos copias de tu dedo y ambas parecen transparentes".


Por lo tanto tienes la habilidad de "ver a través de" tu dedo, como si estuvieras mirando con visión de rayos X.

Pero la confusión de planos únicamente afecta a los animales grandes de la selva, como los primates.

Los más pequeños, como las ardillas, sufren menos el problema porque sus cabezas son lo suficientemente pequeñas para ver entre las ramas y las hojas.

Y los animales grandes que están fuera de hábitats selváticos no tienen mayores problemas con sus ojos en los lados.

Por lo tanto, el motivo por el cual tenemos ojos al frente de nuestras cabezas aún no está aclarado. Cada hipótesis tiene sus puntos fuertes y débiles.

Sin embargo, ya sea que fuese para saltar entre ramas, perseguir sabrosos insectos o ver a través de las hojas, por lo menos una cosa es segura: todo se reduce a la vida en los árboles.

Con información… https://bbc.in/2G0SVxo

viernes, 14 de diciembre de 2018

¿Por qué se dilatan las pupilas?


La pupila dilatada o midriasis suele ser consecuencia de una situación de baja iluminación, es decir, visión escotópica. La pupila es un pequeño orificio ocular que permite y regula el paso de luz hasta la retina. Está cubierto completamente por la córnea y rodeado por el iris. Las fibras musculares que forman el iris aumentan o disminuyen de tamaño, produciendo la contracción o dilatación pupilar. Esto se hace de forma automática para controlar la cantidad de luz que el ojo permite que entre en el globo ocular.

La miosis es la contracción de la pupila. Suele suceder cuando se dan situaciones de luz intensa y se activa la visión fotópica. En la contracción de la pupila intervienen los músculos circulares del iris o esfínter iridiano.

Por el contrario, la midriasis es la dilatación de la pupila y en términos generales ocurre cuando se expone la visión a una luz tenue y se activa la visión escotópica. En la dilatación de la pupila intervienen los músculos radiales del iris.


Causas no relacionadas con la luz ambiental
La luz ambiental no es lo único que hace que las pupilas cambien de tamaño, existen otros factores que hacen que los músculos que forman el iris se contraigan o dilaten de forma llamativa.

Las emociones muestran su efecto a través de las pupilas. Por ejemplo, el enfado provoca miosis y la excitación, por el contrario, produce dilatación pupilar. También te puede interesar: Dilatación pupilar frente a estímulos emocionales y cognitivos.

La ingesta de agentes químicos y sustancias tóxicas de diferentes tipos pueden dilatar las pupilas. Y el consumo de drogas, tiene un efecto directo sobre los músculos del iris. Los opiáceos provocan contracción de la pupila y otras drogas, como la cocaína, generan una dilatación bastante vistosa de las pupilas.

Dilatación pupilar como síntoma de enfermedades
Además de todo lo mencionado anteriormente, son muchas las enfermedades que tienen como signo claro, la dilatación de las pupilas. Por lo tanto, ante cualquier anomalía en el estado de las mismas es importante visitar al oftalmólogo para que se pueda realizar un diagnóstico certero y evitar graves problemas de salud.


·         Las enfermedades neurológicas, como los tumores en el cerebro, son capaces de modificar la situación normal de las pupilas, creando, incluso, tamaños diferentes en cada uno de los ojos (anisocoria).
·         Los daños cerebrales pueden ocasionar un trastorno llamado midriasis arreactiva simétrica. Es decir, las pupilas están dilatadas y no se contraen cuando incide la luz brillante. Es frecuente tras un traumatismo que la persona que asiste al herido compruebe la correcta dilatación de las pupilas, con esto hace una primera valoración de un posible daño cerebral.
·         Un efecto del síndrome de Claude-Bernard-Horner es la miosis de una de las pupilas, es decir, la contracción pupilar. Esto hace a su vez que la otra pupila pueda parecer dilatada. Este síndrome se debe a un daño en los nervios simpáticos de la cara y se caracteriza por la miosis ya citada, párpado caído (ptosis palpebral) y enoftalmos (hundimiento del globo ocular) y puede ser sintomático de una lesión de la arteria carótida, un tumor en la parte superior del pulmón o lesiones en el tronco del encéfalo.

Por norma general, la midriasis anormal suele indicar un problema de salud más grave cuando va acompañada de otros síntomas importantes como: la visión borrosa o doble, el dolor de cabeza, la fiebre, la pérdida de visión, el dolor en los ojos, náuseas, cuello rígido o sensibilidad ocular ante la luz.

Información de… https://bit.ly/2PoOA6D

jueves, 13 de diciembre de 2018

Hipertelorismo ocular


Se define como un aumento en la distancia que separa las paredes internas de la órbita derecha e izquierda. En un adulto normal esta distancia oscila entre 23 y 28 mm.

Los pacientes que presentan hipertelorismo ocular tienen los ojos más separados de lo normal, y la distancia entre las dos pupilas está aumentada. El hipertelorismo ocular es un signo que puede constituir la manifestación de otra enfermedad o aparecer en numerosos síndromes acompañando a anomalías diversas.


Enfermedades que pueden estar relacionadas con esta condición:
Disostosis acrofrontofacionasal
Embriofetopatía por ácido retinoico
Síndrome de Aarskog-Scott
Síndrome de Alagille
Síndrome de Apert
Síndrome de Coffin-Lowry
Síndrome de Cohen3​
Síndrome de Crouzon
Síndrome de Edwards
Síndrome de DiGeorge
Síndrome de Hajdu Cheney
Síndrome LEOPARD
Síndrome del maullido del gato2​
Síndrome de Miller-Dieker
Neurofibromatosis
Síndrome de Pallister-Killian
Síndrome de Smith-Magenis
Síndrome de Waardenburg
Síndrome de Wolf-Hirschhorn
Síndrome de Zellweger

Información… https://bit.ly/2B1snX5

lunes, 10 de diciembre de 2018

¿Por qué tenemos los ojos al frente de la cabeza y no al costado?


Si te das una vuelta por un zoológico podrás notar que los animales pueden separarse en dos grupos, de acuerdo a la ubicación de sus ojos.

Están, por ejemplo, pollos, vacas, caballos y cebras que los tienen a los lados de la cabeza.

Mientras que los ojos de otros, como monos, tigres, lechuzas y lobos, están unidos al frente, apuntando hacia adelante.

Todos los humanos obviamente están en el último grupo pero, ¿cuál es la razón de esta división? y ¿cómo terminamos nosotros, los primates, con los ojos al frente?


Hay ventajas y desventajas en la ubicación de los ojos en los animales.

Cuando se desplazan hacia delante de la cara dos campos visuales se traslapan. Es esa superposición –la perspectiva ligeramente distinta sobre la escena al frente que cada uno de tus ojos envía al cerebro– lo que te permite percibir la profundidad.

Los animales que tienen los ojos a los lados no tienen esta percepción de profundidad bien desarrollada, pero sí pueden tener una visión panorámica mucho mayor.

La ubicación de los ojos probablemente evolucionó por distintas razones en diferentes grupos de animales.

En 1922, el oftalmólogo británico Edward Treacher Collins apuntó que los primeros primates necesitaban una vista que les "permitiera mecerse y saltar con precisión de rama en rama… para tomar la comida con sus manos y llevársela a la boca".

Al mudarse a los árboles para escaparse de los depredadores, argumentó Collins, la evolución favoreció en nuestros antepasados un sistema visual con una buena percepción de profundidad.


Básicamente, desarrollando ojos al frente podían desplazarse mejor entre los árboles y también agarrar rápidamente a sus presas.

Su idea pasó luego a ser conocida como la "hipótesis de locomoción arbórea" y prevaleció, con ciertos cambios, por mucho tiempo.

Después de todo, ciertamente el riesgo de no poder medir las distancia entre los árboles era bastante alto.

"El precio que se pagaba por fracasar era una caída de muchos metros a un suelo habitado por bestias carnívoras", escribió el psicoterapeuta visual Christopher Tyler en 1991.

El problema con la hipótesis de Collins es que muchos animales, como las ardillas, han desarrollado sus vidas en los árboles y tienen los ojos a los lados de la cabeza.

Continuará... 

viernes, 7 de diciembre de 2018

Crean el primer ojo biónico con impresión 3D


La ciencia no se detiene, en los últimos años la humanidad ha buscado una solución tecnológica que ayude a recuperar ciertas facultades físicas. En el caso de la visión ha sido más difícil pero no imposible. Varias soluciones ante la ceguera se han presentado, inclusive la creación de implantes y otros elementos que se unen a la estructura del ojo. Sin embargo, crear un ojo biónico a partir de impresión 3D es algo que no se había logrado hasta ahora.

De acuerdo con Publimetro, Michael McAlpine es un profesor de la Universidad de Minnesota experto en la creación de prototipos biomédicos impresos en 3D. Anteriormente ha creado orejas biónicas y tejido electrónico que podría reemplazar a la propia piel. Su último orgullo (y el de su equipo) fue el haber creado un prototipo de ojo biónico con esta tecnología.


No solo eso, sino que los materiales del ojo son polímeros semiconductores que transforman la luz en electricidad. Esta cuenta con una eficiencia eléctrica nada despreciable de 25%. Además, tarda no más de una hora en su fabricación.

Para los desarrolladores fue un reto aplicar la impresión 3D en una superficie curva como la de un ojo. Por esto, lo primero que hicieron fue comprobar que la tinta a base de partículas de plata se secara uniformemente en la esfera. Asegurar esto era fundamental para que el material no se desplazara a los lados.

Una vez hecho, utilizaron los materiales semiconductores para imprimir los fotodiodos. Estos elementos son los que generan la conversión de luz en electricidad. Este proceso es similar a lo que ocurre en el ojo humano al convertir la luz en impulsos eléctricos que van hacia el cerebro.

El resultado es parecido a lo que se podría esperar de un ojo biónico (al menos en apariencia). Esto es solo un prototipo, así que falta algo de tiempo para que sea un aparato completamente funcional. No obstante, es un buen avance para el desarrollo de esta tecnología.

Información de… https://bit.ly/2Nb3LDe

martes, 4 de diciembre de 2018

El misterio de los ojos verdes, el color del 2% de la población mundial


Aunque no se trata de un color de iris extravagante, es la tonalidad menos común en el mundo dentro del abanico de colores más habituales. Dejando a un lado los casos más raros de ojos violetas, ámbar o incluso rojos, los ojos verdes son un rasgo físico que únicamente posee el 2% de la población mundial.

Este tono es más frecuente en las mujeres que en los hombres, y solo se ha constatado su existencia en Europa o en poblaciones con procedencia europea. Curiosamente, Hungría acapara la mayor tasa de ojos verdes en la Europa continental, con un 20% de su población que tiene este rasgo. En Islandia, el porcentaje se dispara, y casi un 80% de sus habitantes presumen de iris verdes.


Además de en Europa, solo se ha constatado la existencia de genes para la formación de este color de ojos en las poblaciones pastún procedentes de Afganistán y Pakistán.

Más del 50% de la población mundial tiene los ojos marrones, y los científicos continúan estudiando el origen de tonos diferenciadores, como los azules, grises y verdes. Entre las últimas teorías, destaca la del prestigioso genetista italiano Luigi Cavalli-Sforza, profesor emérito en la Universidad de Stanford, quien afirma que la mutación de colores responde a una selección sexual.

Es decir, en el momento en el que hay más individuos de un sexo que en el grupo del sexo contrario, se producen mutaciones para competir en la lucha por una pareja. Así, el proceso evolutivo ha dado lugar a tonalidades de ojos más brillantes y llamativas para eclipsar a los más habituales castaños.

Con información de… https://bit.ly/2zomdAp